¿Preparación de la lactancia?

Ahora que estoy terminando mi curso para certificarme como asesora de lactancia materna, miro hacia atrás en el tiempo, hace un año, y recuerdo los inicios de mi lactancia.

Recuerdo que bastante fue para mí prepararme para el parto, ya que en muchas cosas fui autodidacta, para la maternidad, durante el embarazo, poner de mi parte todo lo que podía para hacer todo el proceso de manera consciente, y algo que no me trabajé apenas fue la lactancia.

Me había informado lo suficiente para saber, que si quería podía. Que la figura de la asesora de lactancia existía. Que era posible que necesitase de personal cualificado para ciertos temas, como de un fisio pediátrico. Pero no era suficiente información.

La verdad, me sentía abrumada de tener que buscar tanta y tanta información con respecto a todos estos temas. Había escuchado que no era necesario preparar la lactancia, y es cierto, no hay que prepararla, no tienes que preparar el pecho, no tienes que preparar el pezón, ni mirar si te sale precalostro o no antes del parto. Pero lo cierto, es que me hubiera venido genial haber dado un taller, una asesoría previo al nacimiento de mi hija con aspectos a saber sobre la lactancia, no para prepararla, si no para tener herramientas para los primeros días… o meses…

Sabía que el primer enganche del bebé es super importante que sea justo después del nacimiento, pero no sabia la importancia de no interferir. Creo que me angustié un poco y la ayudase yo un poco, no lo recuerdo muy bien. Lo que si recuerdo es no tener mucho acompañamiento de la lactancia en el hospital, ni en el primer agarre, ni en los sucesivos.

Me dijeron que dar el pecho no debía doler, pero a veces me dolía. La enfermera me decía que la succión era buena, que además succionaba muy fuerte, como si eso fuera bueno, ahora entiendo que no, que es posible que estuviera compensando. Me salieron grietas muy superficiales, que se curaron a las horas, y yo ya estaba con la alarma puesta, pero solo me decían que todo estaba bien. No lo estaba.

Había tomas que eran perfectas, que no dolían, otras dolían solo al inicio. Al cabo del mes, me dolía más aún, no de manera insoportable, pero tenía la zona del pezón como que me ardía. No entendía nada, según las búsquedas de un agarre bueno, el agarre era muy bueno. Labios evertidos, boca abierta. Ya.. pero no todo es eso.

La mayoría de fotos que nos muestran un agarre correcto, sigue siendo un agarre superficial. No se deben ver los labios evertidos cuando el bebé esta mamando, porque los mofletes del bebé apoyan en el pecho de la madre. Y ahí estaba yo, que no lo sabía, y cada vez que la niña estaba perfecta cogida (ahora lo se), cogía yo y separaba el pecho, para comprobar que los labios estaban evertidos, modificando yo misma el agarre.

Fui a fisio pediátrico y asesoría de lactancia en conjunto, tenía patrón masticatorio, me enseñaron como agarrarla en teoría bien, rehabilitamos y mas o menos bien, pero no siempre era perfecto. Yo seguía con la mosca detrás de la oreja. Cuando mi hija tenía casi 3 meses, cambie de fisio pediátrico, y di con una maravillosa mujer, que gracias a ella entendí como era una buena lactancia siempre.

A día de hoy, veo casi indispensable, antes de dar a luz, realizar un taller de lactancia, con los aspectos importantes a tener en cuenta durante las primeras horas y primeros días, y saber en cada caso a donde se debería acudir. Lo veo como una gran inversión, porque lamentablemente a día de hoy, hay muy poca gente formada en lactancia materna, y tener el apoyo de alguien formado y actualizado lo puede hacer todo. Porque tener la información de tu lado, para saber que camino escoger si surge alguna complicación también puede cambiar la historia de los acontecimientos. Porque es un momento tan tan vulnerable y delicado, que toda la información que buscaste antes por tu cuenta te hace replantearte si era verdad o no. Porque te asaltan mil dudas, y lo único que te importa en ese momento es seguir dando alimento a tu hijo, pero saber a quien acudir con anterioridad puede marcar una gran diferencia.

A pesar de todo, aquí me encuentro, un poco más de un año después, habiendo conseguido una lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de mi hija, y continuamos aún con lactancia materna a sus 13 meses de edad.

Gema dando el pecho a su hija de 8 meses en la orilla de un rio Lactancia materna

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