Quiero empezar este 2025, hablando sobre nuestra conexión con nuestro cuerpo.
A día de hoy, nos es difícil conectar con nosotros mismos, debido a los ritmos que llevamos, frenéticos, de estrés, no llegamos a todo. Compaginar trabajo con nuestra propia vida es complicado, ya que muchas veces consideramos que no nos queda tiempo para parar y reflexionar, pero no solo eso, si no qué aunque tengamos ese tiempo, lo consideramos que lo podríamos invertir en seguir produciendo, haciendo cosas de provecho, sin ser conscientes de lo importante que es parar, mirarnos a nosotros mismos y reconocernos.
Debido a esto, nos cuesta conectar con nuestras necesidades y con nuestra propia naturaleza, no estamos acostumbrados, y esto nos influye en nuestro dia a dia, y sobre todo, a creernos que necesitamos todos los avances del mundo moderno sin confiar en el poder de nuestro propio cuerpo.
Nuestro cuerpo, nos habla, y deberíamos tener comunicación constante con el, pero nos hemos disociado. Cuando enfermamos, cuando nos duele algo, nuestro cuerpo nos grita: eh! Oye! Estoy aquí! Hazme caso! Y nosotros que hacemos? Que dolor tan molesto, pastilla para no sentirlo, y vamos acumulando, acumulando, y seguimos sin conectar.
Ahora esto, relacionado con la maternidad, es muy relevante. La maternidad, el parto, el embarazo, la lactancia, es algo que esta grabado en nuestra esencia, intuitivo, pero para acceder a ello es necesario esta conexión de la que hablaba anteriormente.
Durante el embarazo, se producen muchos cambios hormonales y físicos. Es importante tomarnos momentos de calma, autocuidado y conexión con nosotras, para ir asimilando dichos cambios, e irnos preparando para todo lo que viene a posteriori. Cuando nos permitimos esta conexión, el embarazo se vive de otra manera, y nos vamos preparando mentalmente para la maternidad. También se vive de manera diferente la espera al momento del parto, con la ilusión de que llegue este momento para conocer a tu bebé, se vive más cerca de disfrutar el proceso que desde el miedo. Prepararte mentalmente para el parto es importante, es un momento increíblemente fisiológico, y conectar con tu instinto y con tu cuerpo puede facilitar mucho todo el trabajo que estáis realizando en ese momento tu bebé y tú en conjunto.
Cuando no hay conexión con nuestro cuerpo, este momento se puede vivir desde una disociación, y es más fácil que no entendamos lo que necesita nuestro cuerpo, lo que necesitamos nosotras y lo que necesita nuestro bebé. Es más fácil que vivamos este proceso desde el miedo, desde la tensión, y esto puede hacer que se active nuestro sistema simpático y sea más complicado conseguir fluidez en estos momentos.
Esta conexión también es importante para iniciar la lactancia, y continuarla. A mayor conexión con nuestro instinto, mas probable es de que tengamos menos problemas, y en caso de tenerlos (porque no siempre es todo fácil), entender que hay un problema y se puede buscar una solución, no conformarnos. Nosotras sabemos mejor que nadie qué necesitamos y cómo. De la misma manera pasa con las necesidades de nuestro bebé, nuestro instinto es muy poderoso, y llevamos años de historia escritos en nuestra piel, en nuestros órganos, en nuestro interior, para cubrir las necesidades de nuestro bebé. Que a día de hoy haya los avances que hay, no siempre nos van a venir bien a nosotras y menos a nuestros bebes. Escuchar nuestra intuición y en ocasiones desechar tanta información (o desinformación) que tenemos a nuestro alrededor como, no coger en brazos que se acostumbra, déjale llorar, es normal que llore mucho porque es un bebé, se queda con hambre porque no llega a las 3 horas que le diste el pecho…o muchas más cosas que nos pueden decir, en la mayoría de ocasiones no ayudan, y nos hacen desconfiar de nuestro instinto.. y la verdad, que nuestro instinto suele llevar bastante razón.
Esto da para hablar mucho más, más largo y tendido..
La conclusión para mi, es que la vida actual que llevamos, llena de avances tecnológicos, ritmos laborales extenuantes, vidas estresantes de lado a lado, esa obsesión por la productividad, solo nos ayuda en la mayoría de los casos para desconectarnos cada vez más de nosotros mismos. Vivimos esclavizados por la tecnología y la productividad, cuando necesitamos más paseos al aire libre en la naturaleza, tocar la tierra y la vegetación con las manos, respirar aire profundamente, y sentir y habitar plenamente nuestro cuerpo.
Deseo para este año 2025, conexión y volver a nuestra esencia.